Varios son los factores que pueden ayudarte a prevenir lesiones. Es importante que dispongas de una buena forma física, que tu alimentación sea sana y variada, y que revises periódicamente tu estado de salud con controles médicos, toma de tensión y de peso, análisis de sangre, etc. Visita a tu médico si notas alguna dolencia a la hora de practicar deporte y pide asesoramiento nutricional en caso de necesitar un control de tu peso o una dieta personalizada.
A parte de esto, es importante que antes de lanzarte a realizar una actividad física dispongas del material y el equipamiento necesarios para su desempeño. Si vas a correr, el calzado será distinto que si vas a jugar al tenis. Si juegas al baloncesto, la pelota no será la misma que la que necesitas para echar un partido de fútbol sala. Estos son algunos ejemplos lógicos pero que no siempre se cumplen. Ten en cuenta que una inadecuada equipación deportiva aumenta las posibilidades de lesionarte.
Igual sucede con el terreno de juego. Nunca juegues sobre una pista que no haya sido diseñada para el desempeño de esa actividad deportiva que vas a realizar.
A parte de estos factores, recuerda lo importante que es calentar antes de empezar a hacer deporte. Muchas personas se saltan este paso y directamente realizan la actividad física deseada. Debes saber que un calentamiento completo antes de la práctica deportiva no sólo reduce las posibilidades de padecer lesiones sino que además facilita la elasticidad articular mejorando tu rendimiento deportivo.
Jamás empieces un entrenamiento sin antes haber calentado.
Es imprescindible estimular completamente tu organismo así como tu sistema articular y muscular, "calentarlo", prepararlo para el entreno. Si no calientas antes, tus músculos y articulaciones estarán fríos, aumentando las posibilidades de sufrir desgarres musculares, esguinces, calambres, dislocaciones y hasta lesiones graves que te harán alejarte de la práctica deportiva por un tiempo o, lo peor: para siempre.
¿Cuánto debes calentar y a qué intensidad? Te aconsejo un mínimo de 15-25 minutos. Deberás empezar suave e ir subiendo el ritmo e intensidad del calentamiento a lo largo del mismo. Realiza carreras cortas, estira las distintas articulaciones y músculos de tu cuerpo, realiza saltos... En resumidas cuentas, un buen calentamiento tiene que estar formado de: ejercicios de movilidad articular, cardiovasculares, neuromusculares y suaves estiramientos que preparen músculos, ligamentos y tejidos conectivos.
Tras la práctica deportiva recuerda que si al principio calentaste, ahora toca enfriar. Realiza ejercicios de enfriamiento y estiramientos que relajen de nuevo los músculos y los preparen para la siguiente sesión.